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LETARGO
Como ya se ha dicho anteriormente, las plantas leñosas de clima templado necesitan un tiempo de letargo o hibernación. Este debe ser un periodo de al menos 42 días que tengan temperaturas (a lo largo del día) de 10ºC o menos. La mayoría de árboles caducos perderán sus hojas mientras que otras, como los Ulmus parvifolia (olmo chino) las mantendrán. Los árboles perennes, en particular las coníferas, ralentizarán su crecimiento considerablemente.
De todas formas, las especies tropicales no tienen un periodo de letargo como tal, y continuarán creciendo durante todo el año.
CIRCULACIÓN DEL AIRE Y HUMEDAD
Los sistemas de calefacción reducen radicalmente la humedad en nuestras casas a niveles cercanos a los de los desiertos. Todos los bonsáis necesitan buenos niveles de humedad para crecer bien en interiores y hay varios sistemas para remediar este problema.
En primer lugar, nunca sitúes tu bonsái sobre un radiador, donde el nivel de humedad es especialmente pobre. En general, los radiadores deben evitarse siempre, pues también provocan fluctuaciones salvajes de temperatura a su alrededor.
En segundo lugar, los árboles pueden ser nebulizados con agua para conseguir mejores niveles de humedad. Ello también limpia las hojas de polvo y suciedad que se acumularía en caso de no hacerlo. Tampoco es necesario hacerlo religiosamente todos los días, pues el nebulizado excesivo puede causar que se acumulen sales en las hojas y el agua que escurre sin ser absorbido por las hojas resulte en un sustrato sobre-húmedo. Es mucho más importante que el entorno a su ardededor se mantenga húmedo, y esto se puede conseguir usando un humidificador o una bandeja de grava: una bandeja plana con agua y pequeñas piedras o guijarros. El bonsái se pone encima de las piedras para que la maceta no esté en contacto con el agua, que se evapora en el curso de un día o dos proporcionando una atmósfera húmeda contínua. Es importante que el bonsái pueda drenar por completo el agua de riego, y debería situarse lo suficientemente en alto como para que pueda hacerlo.
PLAGAS Y ENFERMEDADES
Los árboles son tan propensos a ser atacados por plagas y enfermedades dentro como fuera de casa: ¡los bichos que normalmente mueren en el exterior durante el frío invierno son capaces de prosperar dentro durante todo el año!
Se debe prestar especial atención a los ácaros, que disfrutan enormemente el ambiente de baja humedad. Los ácaros no se ven a simple vista pero se puede notar su presencia por la aparición de una red muy fina entre las hojas. Pueden combatirse usando insecticidas convencionales.
Las moscas negras son unos insectos parecidos a pequeñas moscas que pueden encontrarse ocasionalmente dentro y alrededor del sustrato del bonsái, casi siempre atraídos por suelos sobre-mojados, y que pueden combatirse usando insecticidas. Si el sustrato del bonsái está mojado casi todo el tiempo, debes considerar un cambio en tu régimen de riego o un cambio de sustrato por si el drenaje es malo. La mosca negra casi siempre se presenta en interiores cuando no se elimina previamente el musgo que se forma en la superficie.
RESUMEN
Cultivar bonsáis con éxito en interiores no es sencillo: muchos árboles pueden seguir creciendo, aparentemente sin problemas, durante uno o dos años, antes de mostrar signos externos de agotamiento. Sin embargo, después de ese tiempo, los árboles tienden a perder tanto vigor y fuerza que es muy difícil mantenerlos con vida. No asumas que el bonsái que compraste creciendo en el interior de un “garden center” o de un minorista está siempre bajo techo. Muy a menudo, especies de exterior se venden en un entorno “interior” simplemente por la comodidad del vendedor. Pregunta siempre si tu árbol está indicado para cultivarlo en interiores o en exteriores. Debe hacerse notar que no podrás cultivar CON ÉXITO bonsáis de coníferas en interiores por más de un año o dos. Literalmente, nunca antes se ha conseguido.
Si específicamente quieres un árbol para el cultivo en interiores, elige la especie que sea más capaz de hacer frente a este entorno estresante. Lo más típico es el uso de especies tropicales que tengan poca necesidad de un periodo de latencia y que puedan tolerar bajos los niveles de luz y escasa humedad.
Sitúa a tu árbol en el alféizar de una ventana bien iluminada que no se ciegue por las noches con persianas o cortinas y que no esté encima de un radiador. Asegúrate que las hojas no se queman por la luz intensa. ¡Usa una bandeja húmeda y disfruta!
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